La visita a casas y posadas campestres para pasar las vacaciones es una modalidad que viene ganando adeptos en forma sostenida, y se perfila como una alternativa a las costas y playas muy interesante, que permite experimentar otra forma de tomar contacto con la naturaleza. De este modo, las personas que viven en un contexto urbano durante todo el año, pueden cambiar por completo su rutina y disfrutar de momentos de tranquilidad, con el ritmo propio del campo. Desde hace ya algún tiempo las estancias turísticas, hoteles y albergues rurales brindan diversos servicios y actividades que se enmarcan en la estadía en el lugar; no se trata sólo de admirar bellos paisajes y descubrir entornos naturales, sino de involucrarse, al menos por unos días con la vida y las tareas que se desarrollan en una estancia y el trabajo que se lleva a cabo.
¿Qué actividades se pueden realizar?
Los recorridos a pie por senderos y caminos rurales permiten observar diferentes zonas con vegetación de pradera, montes nativos, cerros y arroyos cercanos; sin dudas una buena actividad para tomar lindas fotografías. Otra forma típica de realizar estos paseos es montando a caballo, una de las actividades más demandadas por los turistas, que permite sentirse con el verdadero espíritu del campo. En los establecimientos se pone especial atención para contar con animales de temperamento dócil, sobre todo para los niños, a los que esta práctica les resulta particularmente atractiva. Con este tipo de actividades se fomenta el respeto por los animales y el medio ambiente.
Para quienes quieran experimentar los quehaceres diarios que se realizan en un establecimiento rural típico, estas estancias permiten desarrollar varias tareas, entre ellas la siembra de semillas, el cultivo y la cosecha de verduras y frutas. También es posible ordeñar a mano e incluso beber la leche extraída, con las condiciones sanitarias garantizadas. Dependiendo de la época, también se puede participar en las tareas de esquila o marca de ganado junto al grupo de estancieros y peones rurales. Muchos establecimientos dictan pequeños cursos de cocina campestre y por supuesto todos los días la comida que se sirve tiene el toque casero necesario, utilizando ingredientes extraídos de allí.
Tareas novedosas: últimamente en España y otros países algunas estancias rurales ofrecen actividades originales como la de ser pastor de un rebaño o cabalgar en burro.
Imagen: Jim Smillie/Creative Commons

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